Bogotá presenta la política educativa rural: una apuesta para cerrar brechas entre el campo y la ciudad

Aunque Bogotá es esencialmente rural, pues el 75 % de su extensión está confirmada por páramos,
cerros, ríos y humedales, esta es la primera vez que la capital tiene una política educativa para
cerrar las históricas brechas entre las niñas, niños y jóvenes que habitan el campo y la ciudad. El reto
es claro: garantizar el derecho a la educación con calidad a todas y todos por igual.
El paso definitivo para alcanzar esta meta se dio este miércoles 1 de septiembre con la firma de la
resolución que formaliza la política educativa rural de Bogotá, en la que la ciudad lleva trabajando
varios años, como lo destacó Edna Bonilla Sebá, secretaria de Educación del Distrito.
“Bogotá debe entender la deuda que tiene con la ruralidad para poder saldarla. Hoy, con la firma de
esta política educativa, damos un gran paso para lograr ese objetivo. Vamos a construir una mejor ciudad
para todas las niñas y niños, que sea incluyente y que garantice una educación integral para todas y
todos los estudiantes, sin importar si habitan en las zonas rurales o urbanas. Con esfuerzo y trabajo
contribuiremos a cerrar las brechas entre el campo y la ciudad”, destacó la secretaria.
Ahora, como meta consignada en el Plan Distrital de Desarrollo 2020 – 2024 ‘Un nuevo contrato social
y ambiental para la Bogotá del siglo XX’, Bogotá tiene la tarea inaplazable de que, en el 100 % de los
colegios oficiales rurales, sean palpables las 6 grandes transformaciones de esta política. Estas
son:
1. Garantizar trayectorias educativas completas desde los grados de preescolar hasta la
educación superior.
2. Lograr colegios rurales articuladores multisectoriales que tengan un enfoque comunitario y
jueguen un papel fundamental en la reducción de la pobreza.
3. Mejorar la calidad de la educación y aumentar el uso del tiempo escolar implementando la
jornada única en todas las instituciones educativas rurales.
4. Consolidar la formación básica y promover la pertinencia en la educación para que los
proyectos pedagógicos respondan a las necesidades del contexto rural.
Av. Eldorado No. 66 – 63
PBX: 324 10 00 Fax: 315 34 48
Código postal: 111321
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Información: Línea 195

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5. Involucrar a las familias en los procesos educativos de los estudiantes.
6. Fortalecer la formación para la convivencia y la paz.
Para cumplir con estos lineamientos y alcanzar la meta del Plan Distrital de Desarrollo, la administración
de la alcaldesa Claudia López destinó un presupuesto de 20 mil millones de pesos, adicional a lo que
se invierte en las distintas estrategias.
La secretaria destacó que “la implementación de la política educativa rural en el 100 % de instituciones
educativas rurales va a permitir avanzar en el cierre de brechas de acceso, permanencia y calidad
que tradicionalmente se tienen entre las zonas urbanas y las rurales. Hemos avanzado con estrategias
diferenciales en nuestras sedes rurales, mejoramos infraestructuras como la del Colegio El Hato, que no
había tenido ninguna intervención desde su creación”, destacó la secretaria.
¿Por qué es importante una política educativa rural?
En Bogotá hay 28 colegios rurales ubicados en 8 localidades: Suba, Ciudad Bolívar, Santa Fe, Usme,
Sumapaz, Chapinero, San Cristóbal y Usaquén. Estas instituciones atienden a 15.252 mil estudiantes
y cuentan con 1.431 docentes rurales.
Teniendo en cuenta la diversidad y particularidad de cada localidad, la Universidad Nacional realizó
una caracterización socioeconómica de las comunidades educativas de algunos territorios
rurales de Bogotá, la cual arrojó conclusiones muy importantes que respaldan la necesidad de
implementar una política educativa rural y fueron la base de su construcción.
Por ejemplo, las cifras de reprobación escolar es mayor en los contextos rurales (2,81 %) que en las
zonas urbanas (0,84 %). Además, las brechas de género son más pronunciadas en la ruralidad en todos
los niveles educativos. Mientras en la ciudad el 51 % de mujeres están matriculadas en educación media
(frente al 47,7 % de hombres); en el campo la cifra de mujeres matriculadas se reduce al 48, 4% (frente
al 52,3 % de hombres).
En las Pruebas Saber las brechas también se agrandan. Mientras el promedio de los colegios oficiales
urbanos es de 258 puntos, el de las instituciones educativas rurales es de 246 puntos.
Por otro lado, aunque para las madres y padres de familia (50 %) lo más importante es la calidad de
la educación de sus hijos, para los estudiantes (36 %) y docentes (38 %) la prioridad debería ser la
articulación de la educación con el contexto y sus proyectos de vida.
En ese sentido, más del 65 % de los estudiantes de colegios rurales aspiran a llegar a la
universidad no solo para adelantar estudios de pregrado sino también de posgrado.
Esto evidencia un cambio en las aspiraciones académicas y profesionales de los jóvenes que
habitan la ruralidad y que serán los responsables de garantizar en un futuro la sostenibilidad ambiental
y la seguridad alimentaria de Bogotá.
De ahí la importancia de la política educativa rural, que será motor de transformación social y un pilar
preponderante para ofrecer oportunidades y garantizar la en igualdad de condiciones la mejor
educación a todas las niñas, niños y jóvenes de la ciudad de Bogotá.
¿Qué acciones se han adelantado hasta el momento?
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La Secretaría de Educación ya ha venido adelantando acciones que contribuyen al cierre de brechas
entre la educación rural y urbana. Entre los esfuerzos más importantes se destacan:
– La asistencia técnica a las 28 instituciones educativas rurales en el seguimiento a la implementación
de los lineamientos, así como la asignación de recursos como incentivos a 8 colegios que mostraron
avances en este proceso.
– Fortalecimiento del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica de la Universidad
Nacional (Peama), una alianza estratégica que durante el 2020 aumentó su cobertura en 50 cupos
para los estudiantes de la ruralidad, quienes tendrán acceso a la educación superior.
– Implementación de la estrategia ‘Aprende en casa con Maloka’, que involucró a 25 colegios rurales
sin acceso a herramientas digitales y permitió que los estudiantes pudieran participar en diferentes
actividades pedagógicas durante los confinamientos por la covid-19 sin tener que estar conectados a
internet.
– Durante el 2020 y algunos meses del año 2021 la Secretaría de Educación rediseñó el sistema de
entrega de apoyos alimentarios para los estudiantes de colegios rurales, quienes recibieron canastas
con raciones de comida para preparar en casa.
– No hay cierre de brechas educativas sin cierre de brechas digitales. Por eso, en el marco de la Ruta
100K ‘Conéctate y aprende’, fueron focalizados y priorizados todos los estudiantes de 6° a 11° de los
colegios públicos rurales del Distrito, quienes se verán beneficiados con la entrega de dispositivos
tecnológicos como tabletas o computadores portátiles.
La secretaria de Educación, Edna Bonilla, agregó que la Administración Distrital se adaptó a la pandemia
con acciones como la entrega de más de 275 mil canastas de alimentos para preparar en casa.
“Igualmente, entregamos computadores portátiles a los todos los estudiantes de educación
secundaria y media de los colegios rurales, lo que va a contribuir a cerrar las brechas digitales. Poner la
educación en primer lugar pasa por invertir en nuestros colegios rurales”.
¡La educación en primer lugar!
SECRETARÍA DE EDUCACIÓN DEL DISTRITO
Oficina Asesora de Comunicación y Prensa
3241000 Ext. 1311 /1309
Bogotá D.C., 2 de septiembre de 2021.

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